Auto coaching

Capacitación Coaching gerentes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ser coach de uno mismo y aplicar el auto coaching me parece un ejercicio poderoso para eliminar el auto saboteo y llegar a la confrontación directa donde pueda ser consciente de mis aciertos, fortalezas, mis sueños, limitaciones, debilidades y sentimientos no expresados.

Este ejercicio de auto entrenarse y acompañarse es confiar en el maestro interno que todos llevamos dentro y permitir sepultar el viejo observador que nos impide acciones nuevas y en consecuencia mirar la vida de otra manera.

La cultura de Oriente de la que disfruté a finales del año anterior y principios de este me llevó a una de las experiencias más hermosas que la vida me haya regalado.

Allí me di cuenta que quien es auténtico asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre por así ser.

¿Cómo sería si hiciera un balance honesto de mi vida?

¿Qué sería de mis relaciones si expresara tantos sentimientos guardados con los seres más importantes de mi entorno?

¿Qué pasaría si sepultara el viejo observador y me diera la oportunidad de nacer otra vez?

¿De dónde sacas que la manera como piensas y actúas es la acertada?

¿Qué pasaría si dudaras de ti mismo, de tus creencias y de tus verdades?

En el curso de mi existencia he asistido a las exequias de algunos seres queridos o amigos cercanos y algunas lágrimas han brotado en la despedida pero nunca antes habían salido tantas lágrimas como cuando sepulté a mi anciano observador.

Por decisión de vida he aceptado las cosas como vienen sin preguntar el cómo o el por qué. Resultado de lo anterior las cosas suceden sin que tú hagas nada.

Por sincronismo en Japón recibí mensajes de personas, libros que cayeron en mis manos, situaciones vividas, nuevas relaciones construidas y el amor de muchas personas que me llevaron a un auto coaching para revisar mi vida.

Te invito a soltarte a las leyes del universo y experimentar una sesión de auto coaching de tal manera que quizás alguien, algo o una simple experiencia, te conduzca a dar el paso de empezar de nuevo y desde perdonarte por tus equivocaciones construir un camino que te permita saborear el dulce de la vida.

“Un hombre tenía miedo de la sombra de su cuerpo y de la huella de sus pasos.

Para liberarse de ello, decidió huir. Pero cuantos más pasos daba, más huellas dejaba. Por rápido que corriera su sombra no le abandonaba. Persistiendo a pesar de todo en creer que la adelantaría, corrió tanto y tanto que acabó muriendo. ¡Pobre! Si se hubiera sentado en un lugar cubierto, su cuerpo no habría proyectado ninguna sombra; si hubiera estado quieto, sus pies no habrían producido huellas. Sólo habría tenido que estar tranquilo y todos sus males habrían desaparecido.”

Bievenido al mundo del auto coaching

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