Bitácora de coaching

bitácora de coachingBitácora de coaching:
El fin de semana anterior “terminó” el diplomado de coaching gerencial en la Universidad de la Sabana que durante 120 horas nos reunió en diferentes temas “disque” para ser mejores directivos empresariales.

¡No queremos que se acabe!, ¡Yo no creí que un diplomado me cambiara mi vida pero hoy puedo decir que si !  Frases como estas las escuché de algunos de los integrantes de este grupo del que yo también aprendí y que antes de prepararnos como ejecutivos nos ayudó a crecer como seres humanos.

Con estas personas ratifiqué que es necesario humanizar nuestras relaciones, amarnos como personas y no utilizarnos como objetos útiles para poder dirigir empresas. Confirmé que el cambio en las organizaciones inicia por cada uno internamente transformando el observador y atreviéndose a construir confianza.

¡Qué grupo, qué calidad de seres con los que pude compartir la disciplina del coaching!, con gente como ustedes me siento feliz de hacer lo que hago, me siento orgulloso de los compañeros coaches que me ayudaron a sembrar y transformar vidas empezando por la nuestra.

Eliana, Ángela, Luisa Fernanda, María Eugenia, Mónica, Fabio, Ricardo, Aída, Sandra, Nubia, Ligia, María Lucía y John, el diplomado apenas comienza, es el momento de poner en práctica lo que entre todos construimos; una relación de respeto desde la diferencias, un marco de confianza desde el afecto, una propuesta de aprendizaje desde la disciplina.

“Verdaderos líderes son aquellos que lideran con el ejemplo antes que con la intimidación. El punto del liderazgo es tener poder con la gente, no señorear frente a ellos”

Donna Karlin

¿Podrías describir cómo te sientes cuando puedes trabajar y aprender con seres humanos que se respetan, quieren y valoran produciendo resultados positivos?

¿Qué beneficios traería en mi vida construir equipos de personas con estas características?

¿Qué ocurriría si me permitiera relacionarme más desde el ser que desde el tener con otros seres humanos?

Cada uno en su estilo, en su tiempo, en su momento dio lo que le correspondía dar, me los llevo en el corazón y guardaré ese espacio que compartí con ustedes como una de las mejores experiencias humanas y profesionales que he vivido. Lo que compartimos, construimos y sentimos cada uno se lo lleva en la dimensión su ser único, el aprendizaje apenas comienza.

Los quiero mucho, ustedes no son mis estudiantes son mis amigos.

“Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aun por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da”

Miguel de Unamuno

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