Ceremonia

Cursos coaching gerencial ceremoniaEn mi palomar vi la ceremonia del amor entre una pareja de abanicos de la india, en mi gallinero la ceremonia de las gallinas con sus pollitos de cortejo.

En el panal de las abejas angelitas, la ceremonia para cerrar su puerta a las 6 mientras el sol se esconde en la ceremonia del atardecer.

En las loras del solar la ceremonia del “campeón” quitando los piojitos de “altanera”, en nuestros chihuahuas la ceremonia del calor donde se pegan el uno al otro para sentir el sabor de la piel en la mañana.

De niño recuerdo la ceremonia cuando murió mi abuela y de adulto la ceremonia cuando se casó mi hija.

Ceremonia tras ceremonia, hoy se me ocurre pensar que si la comunicación humana fuera siempre una ceremonia, nuestras relaciones serían distintas.

Para iniciar y finalizar el mundial de fútbol hubo ceremonia, para las graduaciones hay una ceremonia, para las noches de los amantes hay una ceremonia, para el encuentro con Dios también una ceremonia.

¡Interpreto la vida como una oportunidad de experimentar con solemnidad el día a día!

¿Cómo sería nuestro trabajo si le pusiéramos el toque ceremonial del respeto?

¿Qué vendría en nuestra familia si cada comunicación llevase un toque ceremonioso?

¿Qué sentiría si al llegar a mi casa me recibieran con la ceremonia de una mascota que recibe a su amo?

Me gustan las conversaciones de coaching porque las siento como una ceremonia donde me encuentro con el humano que hay en el otro y donde nos relacionamos desde el ser, en la confianza, el afecto, el servicio y la propuesta.

Propongo trabajar el coaching como una ceremonia donde se plasma en la mente, la emoción y el cuerpo del otro, ese momento de verdad en que se descubrió aquello que antes era invisible a los ojos.

En ese encuentro con el otro propongo un lugar ideal, un sonido mágico, un olor neutral y un toque aterciopelado que funda al coach y al coachee en un instante de sensaciones que redunde en cambios y nuevos resultados.

¿De qué me serviría crear mis propias ceremonias?

¿Hasta dónde me doy el permiso de proponer nuevas ceremonias?

Te invito a revivir la ceremonia de un atardecer y que ojalá nunca pierdas la ceremonia de vivir a profundidad! Buen coaching.

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