Cerrar ciclos

Coaching personalizado y en grupo para empresasEsta semana en una de mis clases de formación de coaching en la universidad, alguien a quien llamaré Ana me dijo que el fin de semana anterior había tomado la decisión de buscar a una persona con quien había tenido una relación de pareja varios años atrás para conversar con él sobre algo que debía cerrar.

El universo conspira y luego de nuestra clase me encontré con un amigo a quien le pedí el teléfono de esta persona, el domingo lo llamé y le dije: “Hace muchos años que no hablamos y te ofrezco disculpas, perdón por la forma como me porté contigo”.

 

Palabras más, palabras menos “Ana” me manifestó que se sentía distinta, había cerrado algo que no se había dado cuenta permanecía abierto. En nuestra clase habíamos planteado la importancia de cerrar ciclos.

¿Cuántas conversaciones tengo inconclusas?

¿En qué me beneficiaría cerrar ciclos, situaciones, emociones, instantes?

¿Cuánta energía pierdo por tener en mi mente pendientes personales, laborales, familiares, afectivos?

Siento que los seres humanos necesitamos identificar cuándo las etapas llegan a su fin, se me ocurre pensar que la alegría se pierde y el goce de vivir se escapa por pretender alargar lo que no se puede extender.

Cerrar un ciclo a mi modo de ver es como terminar el capítulo de un libro, es como pasar la página y preguntarme qué me enseñó su lectura.

¿Te despidieron de tu trabajo?, ¿Conociste a alguien y ya no está?, ¿Tus hijos se marcharon?

El gran escritor Pablo Coelho lo explica así: “Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros. Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar”.

El compartir de “Ana” me llevó a escribir esta reflexión con el propósito de indagar en este presente cuáles ciclos tengo por cerrar, cuántas conversaciones pendientes y cuántas cosas necesito soltar.

Buen Coaching y que al cerrar este capítulo puedas saborear la experiencia de ser libre.

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