Coaching y biodanza

Respaldados en la vivencia integradora de la Biodanza los procesos de coaching se fortalecen con nuestra metodología donde la música y el movimiento llevan a la persona o grupo a una transformación profunda haciéndose cargo de la emoción y el cuerpo como medio para alcanzar acciones inmediatas y experienciales.

El danzar la vida nos muestra caminos desde el sentir como propuesta efectiva y rápida para vincularnos con nosotros mismos y los otros a través de talleres y ejercicios profundos y poderosos.

Con la Biodanza como apoyo del coaching el observador de cada uno se expande al buscar acallar la mente y responsabilizarse del impacto orgánico derivado de nuestros hábitos, comportamientos y emociones.  Con ejercicios específicos el participante se encuentra de forma profunda consigo mismo y otras personas reconociendo sentires que habitualmente no percibe en metodologías eminentemente racionales.

Si partimos de la base que el coaching se nutre de distintas disciplinas, la Biodanza fortalece al coaching puesto que la transformación del observador se potencializa ya que la emoción y el movimiento se hacen presentes a través de la música y la retroalimentación.  La idea es tomar conciencia de nuestra rigidez con el lenguaje del movimiento desenvolviendo la creatividad, la afectividad y el sentir como parte de la esencia humana en cualquier relación.