El gerente coach

Capacitación para nuevos gerentes

Una de las inquietudes de las organizaciones de hoy en día es la gestión eficaz de sus directivos no solo desde la rentabilidad y el provecho económico de la empresa sino desde la transparencia  y buen clima laboral con que pueda lograr sus resultados.

Un amigo empresario al escuchar este comentario me preguntó:

-Cuál es la propuesta?

-De qué modelo de gerente estamos hablando?

A lo que le respondí:

Nuestra visión nos indica que el nuevo gerente debe tener habilidades de coach.

-Y eso que implica?

Que sea un líder con alta capacidad de escucha, un ser humano que desarrolle la empatía,  conexión y que pregunte más, juzgue menos y se haga cargo de sus emociones.

Un gerente coach se gana el respeto por su capacidad de inspiración y no por la atribución de su cargo, este modelo de gestión se basa en crear relaciones de confianza y no apalancadas en la emoción del miedo.

-Y eso será posible?  Dijo mi amigo.

Yo solo me limité a  responder:

“Creo que el modelo de dirección está en crisis, se hace necesario reavivar la vida y el sentido de hacer empresa. Solo se necesita desafiarse, prepararse y preguntarse ¿cuál es el costo que estamos pagando por mantener una cultura de la era industrial que ya desapareció?

-Conoces algún caso?

Claro, le dije a mi amigo, que tal si investigas la historia de Ricardo Semler en Brasil como presidente de la empresa Semco?

Te adelanto un poco, en Semco hay:

Disposición de áreas de descanso y cabina telefónica para los obreros, salarios altos, reparto de utilidades entre los trabajadores, auxilio para la alimentación, la contratación y promoción de los ejecutivos la deciden los empleados, auto-organización, discusión de los procedimientos de trabajo, respeto por los requisitos de cantidad, calidad y tiempo convenidos en la producción, no hay signos de diferencia de estatus, armonía entre las relaciones de la empresa y el sindicato, preocupación por el bienestar del trabajador, su salud y calidad de vida, ayuda a los obreros para montar sus propias empresas, reducción de los niveles de administración (organización circular), valoración de liderazgo, disminución de la supervisión, credibilidad de la compañía, creencia en el largo plazo, abolición de las normas, manuales, reglas y regulaciones, informalidad en la apariencia personal, confianza en el personal, seguridad en el puesto de trabajo, adiestramiento de los empleados para su desarrollo de carrera y para interpretar la información empresarial, polifuncionalidad en diferentes puestos de trabajo, poca importancia a los rangos, transparencia, ausencia de nóminas confidenciales, toma de decisiones colegiada para asuntos verdaderamente importantes, participación del trabajador, productividad, competencia y competitividad, innovación, generación de “entrepreneurs” (empresarios dentro de la empresa), calidad de vida.

Mis amigos un nuevo modelo de empresa si es posible…buen coaching.

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