El respeto por las diferencias – Coach Ontológico

4Los seres humanos desarrollados cada vez somos más atentos al respeto por las diferencias en términos de cultura, gustos, creencias, estilos, genero, educación y demás.

Hace pocos días alguien me dijo;
- “¿Deberías cambiar esa cama tan pequeña donde duermes con tu esposa? “
Y en otra ocasión una persona me dijo:
“¡Esa cama tan grande es para una familia completa. Deberían cambiarla por una más pequeña!”

Lo que ocurre es que en mi casa de campo tengo una cama Queensize y en la ciudad cuando me quedo algunos días tengo una cama pequeñita y para nosotros muy acogedora.

Cuando estas dos personas opinaron y usaron la palabra debería, me pregunté.

¿Quién les está pidiendo opinión?
¿Qué buscan decir con debería?
¿Será que tengo que vivir de acuerdo a las expectativas de otros?

A mí me gustan mis camas, las uso como quiera, me siento bien así.

¿Qué les importa si no estoy solicitando opinión?

Concluyo que una de las razones del conflicto humano y de las relaciones interpersonales es opinar e intervenir en cómo viven los demás, lo que deberían hacer, cómo deberían vestir, cómo deberían dormir, en quien o en qué deben creer etc.

¿Cómo te sientes cuando alguien opina sobre algo de lo que no estás pidiendo opinión?
¿Qué pasaría si sencillamente observaras las situaciones sin emitir juicios?
¿Estás consciente que tu realidad es el resultado del observador que eres?
¿Te das cuenta que tu realidad es diferente a la de la otra persona y que la realidad es lo que cada quien observa?

¡Entonces si somos observadores diferentes nuestras realidades son diferentes!

El respeto por la diferencia es a mi modo de ver el mejor medio para alcanzar la convivencia pacífica y haciendo analogía con el tema del coaching el respeto por el cliente o coacheado es el principio de la confianza y el afecto para relacionarnos desde el ser.

Se me ocurre plantear que a este mundo vinimos a ser felices y parte de la felicidad es vivir como a bien tengas entonces cuando vives como otros quieren que vivas sencillamente NO VIVES.

En el fondo planteo el contacto humano desde la comprensión, la expresión de lo que se desea o lo que disgusta desde el respeto por las diferencias, y una orientación de la vida desde la libertad de elección.
¡ Y que no te pase lo del burro…

Había una vez un matrimonio con un hijo de diez años y un burro.
Quisieron viajar, caminar, trabajar y conocer el mundo.
Entonces se fueron los tres con su burro.
Al pasar por el primer pueblo, la gente dijo:
“Mira ese chico mal educado; debería bajarse del burro, él arriba del burro y los pobres padres, llevándolo de las riendas”

Entonces, la mujer le comentó a su esposo:
No permitamos que la gente hable mal del niño.
El esposo lo bajó y se subió él.
Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuró:

“Mira qué sinvergüenza ese tipo; debería bajarse del burro, deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima”

Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro, mientras padre e hijo tiraban de las riendas.
Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba:
“Pobre hombre. Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! y pobre hijo ¡qué le espera con esa madre!” , debería bajarse del burro.

Se pusieron de acuerdo y decidieron subir los tres al burro para comenzar nuevamente su viaje.

Al llegar a otro pueblo, escucharon que los pobladores decían:
“Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!”
¡Deberían bajarse los tres!

Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.
Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes:
“Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos”
¡Deberían subirse al burro!

Reflexionemos:

Siempre hablarán mal de ti y te criticarán, será difícil que encuentres alguien a quien le conformen tus actitudes y tu forma de vivir.
Por lo tanto:
¡Vive como creas!
¡Haz lo que te dicte el corazón!
¡Haz lo que sientas!
¡Disfruta lo que tienes!
Fíjate más en tu jardín que en el del vecino y no olvides que la vida es una obra de teatro que no permite ensayos.

En consecuencia:
Canta, ríe, baila, ama, juega, trabaja… y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos!!!

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