Familia

Coaching Capacitación Familia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A mi familia le debo todo, desde mis fracasos hasta mis triunfos. A mi familia le debo este momento de alegría en que nos volvimos a encontrar al otro lado del mundo.

Las familias se crecen cuando los hijos también hacen su propia familia, las familias son como una empresa de grandes dimensiones y que en ocasiones se proyecta por el mundo.

Nuestra familia es un pedacito de cielo en medio de un gran universo. Mi familia es una semilla que se expande por el mundo.

Mi familia es el regalo más bello y mi mayor riqueza.

¿Qué podría hacer para mantener unida a mi familia?

¿De qué nos sirve vivir ocupados si acabamos con la familia?

¿Cuál es el tiempo que tienes para pasar con los seres que más quieres?

Al reencontrame con mis hijos en Tokio confirmé que de todos los regalos que la vida me ha dado este es el más preciado.

Mis primeras experiencias como coach fueron con mi familia donde indago permanentemente como ser mejor padre, mejor pareja, mejor amigo, mejor abuelo, mejor suegro y mejor ser humano.

Ahora me doy cuenta que otro de los beneficios que me dio mi formación de coach fue la posibilidad de aceptar cada miembro de mi familia desde las diferencias y aprender que los nietos son la última oportunidad de reeditar nuestro afecto. Así somos, solo aprendemos a ser hijos después que somos padres, solo aprendemos a ser padres después que somos abuelos.

Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente.

Confucio

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