La emoción de la llegada

Conferencias coaching gerencialEn la última semana sentí la emoción de la llegada de mis dos hijos que viven al otro lado del mundo y a quienes ya llevaba un buen tiempo sin ver y sentir.

La primera llegada fue de Mónica quien viajó desde Japón y ayer la de Andrés quien llegó de Israel.

Aplicando el observador de coach percibí en mi cuerpo un deseo profundo de abrazarlos, escucharlos y no perderme un minuto de compartir con ellos mientras regresan a donde decidieron hacer sus nuevos hogares.

No hay beso que no sea principio de despedida; incluso el de llegada.

(George Bernard Shaw)

El percibir esta expresión humana a la que llamé “la emoción de la llegada” me produjo algunos interrogantes.

¿Qué tan gratas son las emociones de la llegada?

¿Estoy consciente que así como viene la llegada también se presentará la despedida?

¿Cómo manejo las ausencias?

¿Realmente disfruto de lo que tengo y de lo que soy sin esperar la emoción de la despedida?

El sacerdote jesuita Antony de Mello decía: “la causa de todo sufrimiento humano es el apego” desde que mis hijos decidieron volar a otras tierras y hacer uso de su poder de decisión trabajo en la emoción de la llegada pero la que más esfuerzo me toma es la emoción de la partida.

¿Estás consciente que en cualquier momento la vida nos cambia y lo que ayer era, hoy ya no es?

¿Hasta dónde permites que otros decidan su vida y se sientan libres?

Un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza.

Epicteto.

Me quedo en la lección de vivir el ahora y seguir reconociendo que en esta vida todo es prestado, nada me llevaré el día que me vaya a otra dimensión por lo tanto me declaró aprendiz en el desapego y seguidor de la libertad.

Que tengas buen coaching.

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