Una lección de paciencia

Capacitación coaching pacienciaEn alguna oportunidad compré una imagen de la Diosa de la paciencia por considerar que es uno de mis espacios de aprendizaje.

Esta imagen reposa en un rincón del aposento donde medito cerca de los altos eucaliptos que 16 años atrás sembré en El nido de águilas.

Considero la paciencia como la posibilidad de tolerar algo, de refrenar sin exasperarse y actuar con sabiduría frente a los diferentes aconteceres que la vida nos trae.

En esta semana que termina la “Diosa de la paciencia convertida en la tía Rocalina”, me dio una lección que seguramente me quedará grabada por el resto de mi existencia.

 

Mi tía que ahora tiene 89 años de edad es callada, sabia, tolerante, como si hubiese sido entrenada a través del tiempo para atravesar las dificultades.

 

En su caminar lento la llevamos a pasear con nosotros a distintos lugares, soportó recorridos de hasta 10 horas en un 4X4 diseñado para la dureza del campo, disfrutó de todo tipo de comida, clima, horarios y situaciones sin quejarse, sin reclamar.

 

Con su bastón como apoyo y su camándula para rezar el rosario, mira desafiante como la devora el tiempo y como los sobrinos nos convertimos en los hijos que la vida no le dio.

 

Abu Muhammad al-Hariri dijo: “La paciencia significa no ver ninguna diferencia entre los tiempos de disfrute y los tiempos de dificultad, y estar contento en todas las ocasiones”.

 

En estos días que mis primos me prestaron a la tía Rocalina acaricio su cabello blanco tratando de penetrar en mi piel un poco de su sabiduría, de ese don que a muchos nos falta y que clamamos para dormir en paz y gozarnos más la vida.

 

La paciencia es un ejercicio de amor, fe y humildad que hace crecer a las personas.

 

¿De quién pudieras aprender el ejercicio de la paciencia?

¿Qué beneficios nos traería a la vida practicar la paciencia?

¿De cuántas cosas nos hemos perdido por estar en la impaciencia?

La tía de la paciencia es como un iceberg que a pesar que la mayor parte de si misma está hundida hay algo que sale a flote….. su espíritu, su actitud, su tolerancia, su paz, su espera sin queja.

 

¿Qué te hace creer que eres paciente?

¿Cómo pudieras disfrutar de seres cercanos con una enseñanza de vida?

¿Cómo manejas la paciencia?

¿Cómo te ves siendo paciente?

¿Qué pudieras hacer hoy para practicar la paciencia?

 

En esta semana le apuesto a un indagar de coaching desde la paciencia y como bien reza aquél proverbio persa: “La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor”

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