Y… ¿cómo está la alegría?

Talleres coaching empresasEl circo “Colombia” me robó unas sonrisas y rescató mi niño interior que desde hacía años no asistía a un evento de estas características y sin animales encerrados.

El circo conformado por soldados, oficiales y suboficiales de la décimo tercera brigada del ejército llegó a mi pueblo y me recordó la importancia de la alegría en mi vida.

¿De qué circunstancias o de quiénes nos dejamos robar la alegría?

¿Qué podría hacer para traer más alegría a mi vida?

¿Qué me impide estar más en la alegría?

La entrada al circo Colombia fue gratis, lo único que debía hacer era la fila de ingreso, si quería comprar crispetas, dulces y un CD del soldado cantante.

Me “armé” de actitud de coach y aplaudí como hacía rato no lo hacía.

Los soldados payasos, malabaristas y demás integrantes del circo me inculcaron que la mejor manera de demostrarle a la vida lo bien que la paso es sonriendo. Así mismo pude percibir desde el observador del coach que estos soldados sin conocer son los que dan la vida por la seguridad de muchos colombianos como yo sedientos de paz y tranquilidad.

Bien por estos uniformados que muestran otra cara desconocida del ejercito Colombiano.

¿Cuántas veces juzgo lo que no conozco?

¿Cómo serían mis relaciones si me doy el permiso de reír y estar alegre?

Mi amigo lector solo puedo advertir que lo mínimo que puede hacer la alegría por nosotros es agregar vida a los años.

¿De qué me sirve tomarme tan en serio?

Buen coaching y que bueno volver al circo…..”sin animales prisioneros”.

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